sábado, 29 de septiembre de 2012

Última Lectura: Chico Carlo - Juana de Ibarbourou

Título: Chico Carlo
Autora: Juana de Ibarbourou
Saga: No.
Editorial: Kapelusz
ISBN: 9501321584
Formato: tapa dura


Sinopsis:

Recuerdos de los años de niñez evocados con nostalgia y con acentos poéticos: las relaciones con su aya, con su madre, con su perro, con su amigo Chico Carlo... En ellos se refleja todo el mundo de sentimientos de la niña que fue la autora, pero también contienen denuncias certeras: de los errores pedagógicos de los adultos (La hermana y el monstruo), de la estupidez de las guerras (La guerra); de la crueldad en algunos juegos de niños (La reina), que a posteriori le hacen pensar en que, «sin que lo comprenda, en ella apunta un instinto de izquierda reivindicadora»...



Opinión personal:

Cuando tuve este libro frente a mí, no tenía del todo claro qué me iba a encontrar entre sus páginas. Mi hermana y mi madre leyeron este libro, y un día, hablando de él, sentí curiosidad por leerlo. Pero pasaron algo así como dos años hasta que logré encontrar el ejemplar de mi hermana.

Es un libro corto que me lo leí en nada, y a pesar de que me gustó, me dejó una sensación agridulce. Creo yo que esto se debe a que me esperaba más de él. Tiene algunas de las características que me suelen gustar en los libros, pero aún así no logró cumplir mis expectativas.

Cuando queremos mirar nuestra infancia lejana ¿qué luz fantasmagórica nos ilumina la escena? Esa niña de ojos vivos y sueño puro ¿era yo misma? ¿Me he desdoblado de ese capullo, he seguido caminando por la vida desde esa casa y ese jardín? Yo sé que existieron todos los seres que veo moverse en ese tiempo casi onconcebible, de repentinos presentes, de pretéritos remotísimos, y que Feliciana, mi negra aya, con su querida habla mezcla de portugués y castellano, me donó la oración, la fábula, el canto de cuna y la gracia invalorable del mismo, pan nutriz. Yo sé que Chico Carlo constituyó, sin que yo misma lo supiese hasta ahora, mi primer amor; que Payaso, pobre resto de la ruina de un circo ambulante, con el negro rostro cruzado por blanquecinos tatuajes, cuidó de mi padre, su caballo y sus higueras con una paciencia seráfica; yo sé que Tilo me dio su festivo cariño cuando más necesitaba de alegría y ternura y que yo tuve adoración por la pobre bestezuela que sólo para mí era hermosa. Yo sé que fui tierna, feliz, amadabuena, que todo lo que narro en este libro es verdad, y que la vida entonces, era como el paraíso de los elegidos de Dios. ¡Y todo me parece un cuento!

Primero que nada, tenemos a nuestra protagonista, Susana: una niña curiosa, valiente, activa, inocente y soñadora. Tiene todas las características necesarias para volverse una protagonista que me gustase, pero no lo hizo tanto como pensé que lo haría. Ni tampoco me transmitieron demasiado los personajes en general, salvo Chico Carlo.

-¿Otra vez escondiste la cara cuando la tía Bernadina fue a besarte? Vas a sentarte una hora, a oscuras, de penitencia, en el cuarto de la plancha.
-No me importa. La tía Bernardina es muy fea. Pincha cuando besa.

Yo creo que mi principal problema con este librito fue que la historia no fue como esperaba. En sí, el libro son recuerdos de la infancia de la autora, que nos narra las situaciones inocentes, difíciles, graciosas y tiernas que vivió cuando era pequeña. El tema es que no logré conectar del todo con esas situaciones; es como si la autora no hubiese sabido cómo hacer para que, a través de sus palabras, los lectores pudiesen sentir todo aquello que tan buenos (o malos) recuerdos le trajo en la infancia.

Otra cosa es el título completamente engañoso: Chico Carlo. Poco y nada aparece él... sabemos que es muy importante dentro de la trama, porque Susana lo quiere muchísimo, pero sólo aparece en algunos capítulos y nada más. Es decir, con todo, no es un personaje de peso dentro del libro.


¡Chico Carlo! Fue mi compañero de toda la infancia, mi doble con pantalones, y la agilidad a veces maligna de un gato montés. No sé por dónde, ni adónde, se lo llevó la vida. Recuerdo su fina cara morena, su negro y enmarañado cabello, sus ojos crueles. Era un chico despiadado con todos, pero de una áspera ternura para mí. Yo lo adoraba. Nacimos el mismo des de enero flamígero, nos criamos frente a frente. Su madre, amiga de la mía, solía decir:
-Los casaremos cuando sean grandes.

Sin embargo, no puedo negar que me gustó la prosa bastante cuidada de la autora y las situaciones por las que pasó de pequeña (aunque no me hayan terminado de cuajar a mí). Pareciese que no disfruté en absoluto el libro, pero lo cierto es que sí lo hice, lo que sucede es, como ya dije, que sus páginas no escondían una historia como la que me esperaba.

Tilo, "mi ángel", ven hasta mí. ¿Reconoces en esta mujer sin sonrisa, un poco triste, que está hablando de ti en este papel, a tu amita Susana? Tilo: ya no puedo darte bizcochos de anís, ni terrones de azúcar. Pero toma este recuerdo, pequeños compañero de mis seis años angélicos.

Y este es uno de los pocos casos en que su lectura la dejo a criterio del lector. Personalmente, creo que no se pierden de mucho si no lo leen, pero si hay alguien a quien le llama, puedo asegurarle que, al menos, será una lectura entretenida. También está la cuestión de que, lo que a mí no me llegó tanto, a otro puede llegarle más, otro lo puede interpretar y sentir de otro modo, como con todos los lectores. Sea como sea, arriesgarse a leerlo si les llama no creo que les resulte una gran pérdida, ya que el precio es baratísimo (al menos por lo que vi); el verdadero desafío sería encontrar el libro, más bien.


Un día encontré a Chico Carlo bruñendo contra su pantalón de color indefinido, una de aquellas monedas de cobre que circulaban cuando yo era niña, y que están en el tesoro intangible y tiernamente melancólico de mis recuerdos infantiles. 
-¡Qué lindo ese vintén, Chico Carlo! Parece el sol.  
-Le hice un mandado a doña Cesárea y me lo dio ella. Tomá. Lo fregué bien para vos. 
-¡Para mí!  
¡Aquel mendiguillo, que pretendía un juguete inaccesible, me daba su única fortuna! Tal vez te haya temblado un poco la barba, Dios Padre. Yo sentí el corazón como una golondrina palpitándome en la garganta. ¿Iba a salírseme por la boca, sofocada por una emoción sin nombre? Dos lágrimas calientes me rodaron por las mejillas. Di vuelta corriendo y entré en mi casa. Por la ventana del cuarto de mi madre, sin levantar el cortinado de muselina a motas blancas, vi a Chico Carlo sentado junto al muro, barajando pensativo su moneda de cobre. Parecía que en el pecho se me amontonaba la ternura como un tibio rebocillo de lana bien tejida. Y creo que nunca en la vida quise tanto a nadie como a aquel niño extraordinario, que soñaba desesperadamente con un mínimo juguete inalcanzable, y me daba la Luna.


En definitiva, un librito corto que, aunque me ha entretenido, no cumplió mis expectativas. Aún así, lo recomiendo si se quiere pasar el rato y se les llama lo suficiente; sino, no se perderán de mucho.




¿Y ustedes? Seguro que no lo conocen, pero, ¿les llama? ¿O pasan de él? ^^

Besotes ^^

15 comentarios:

  1. No sabía de este libro. Siento curiosidad :D

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  2. Ni sabía qué existía ^^U
    Suena interesante de todas formas, y es como decís, a todos puede llegarle diferente.
    No te voy a decir que me muero por leerlo, pero si alguna vez se presenta la oportunidad, se la daré ^^

    besito

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  3. Hola ^^
    No me llama en especial este libro, pero me alegro mucho de que te haya parecido entretenido, aunque no fuera lo que te esperabas.
    ¡Besos de Tinta!

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  4. No sabía nada de este libro, haber si tengo la oportunidad de leerlo :)
    BESO!

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  5. Hola! No conozco el libro pero no se si me llama demasiado la atención. Que pena que aunque lo disfrutaste no cumplió con tus expectativas.
    Un beso!

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  6. Ohhh, yo lo tengo!!! EN una edición de la época de Matusalén XD Aún no lo he leído, espero ponerme con bastantes de mis libros viejitos sin leer el próximo año.
    Muy buena reseña.
    Besitos ^_^

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  7. La verdad es que no me termina de convencer, así que no creo que lo lea.
    Besos.

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  8. Es llamativo pero no me termina de convencer :/ Ademas no termino de entender de que va la historia, pero si algun dia lo consigo no dudare en leerlo jeje

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  9. Me llama la atención, además me agrada que no pertenezca a una saga n.n
    Besos!

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  10. No lo conocía! La verdad es que no me llama especialmente la atención, pero si que me han gustado las ilustracioness. ¡Un saludo!

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  11. Este libro es hermoso. Creo que deberías realizar una segunda lectura y preguntarte por qué se titula "Chico Carlo". El significado es aún más profundo de lo que parece a simple vista.
    "Ninguna lágrima rescata nunca el munco que se pierde ni el sueño que se desvanece". La clave está en el salto temporal que realiza la auntora, que narra desde la adultez recordando sus vivencias de niña.

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  12. Es el libro que más recuerdo de mi paso por la secundaria..leíamos los capitulos en mi clase de castellano..y me fascinaba ..quiero recuperarlo y volver a leerlo con mi mirada de adulto mayor...sin olvidar que la autora fue una de las tres más grandes poetisas sudamericanas .....un libro encantador !!..

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  13. Es un librito hermoso, quizás no de esos que siguen una saga o lo que pertenece a lo comercial. Tiene que ver con la sensibilidad de los recuerdos, eso que quizás uno tiene guardado y rara vez vuelve a hacerse presente. Recomiendo volver a leerlo.

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  14. Este librito, como tú decís, fue escrito por la autora uruguaya Juana Fernández Morales: Juana de Ibarbourou (apellido que tomó de su esposo?,quien no solo fue llamada Juana de América, sino por quien ocupó un lugar en la Academia de Letras del Uruguay y quien, además, obutuvo el Premio Nacional de Literatura. Es una autora referente en el programa escolar de Primaria en los niveles 5to. y 6to.
    Creo que le estás dando una visión muy liviana para lo que verdaderamente se merecen la autora y el libro. Te aconsejo que lo vuelvas a leer y te intereses por el resto de su obra.
    Saludos.

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  15. Juana de Ibarburú fue una escritora muy importante y creo que con una sensibilidad que no a todos llega. El libro en su época era recomendada para chicos de primaria cuando se leia más que ahora y describe un tiempo que se pudo alcanzar a sentir hoy ya no. Todo ha cambiado por lo tanto costumbres situaciones y lenguaje quedaron en el pasado. Tal vez hoy no cumple expectativas , antes si.-

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